Titanoboa: reptil gigante en Colombia
La
amazona tropical puede distinguirse en su variedad de especies animales dentro
de una fauna densamente portadora de vida, tal como lo exige la
selva. Gracias a las formas específicas del clima y su comportamiento, existen
sobre cada parte de la tierra, animales y seres singulares que físicamente son
el reflejo sutil de su entorno natural.
Sí hablamos de los
tiempos prehistóricos, donde los creadores y domadores del planeta fueron los
terremotos, sunamis, volcanes y el clima despiadado, hemos de saber que el oxígeno
no fue estable por muchos periodos de tiempo, ni en calidad ni en cantidad, por
lo que los primeros animales se desarrollaron en ambientes seriamente hostiles
y extremos.
Hacia el año 2007, precisamente en la zona de minería abierta mas grande del mundo, Cerrejón de la guajira, un grupo de paleontólogos encontró una enorme vertebra fosilizada, pensando en primera instancia que podría tratarse de restos de un cocodrilo o tortuga prehistórica, ya que previamente se habían encontrado restos de dichos animales en la zona mencionada.
Dado que fue
un animal de sangre fría, los científicos dicen que habría de rondar un habitad
con una temperatura de 36 a 39°C para generar un equilibrio en su desarrollo,
aunque en temperaturas superioreres pudiese dificultar su supervivencia y su
entorno en sí mísmo, adaptando su fisiología a cambios bruscos, como acobijándose a la sombra de árboles para regular su sistema circulatorio y poder ahorrar energía para abastecer
la cacería de sus presas y ser más efectiva. Hoy su pariente más cercano es la
Anaconda, un ejemplar que podría mostrarnos mucho sobre su legendario ancestral
del norte Colombiano, la Titanoboa Cerrejonensis.




